Desde 2006, hemos llamado varias veces la atención acerca del peligro que supone el huanglonbing (HLB), no solo para la citricultura española sino para la de toda la región europea y mediterránea (Bové, 2015; Bové y col., 2006; Duran-Vila y Bové, 2013, 2015b; Duran-Vila y col., 2009, 2014; López y col., 2015). El HLB o "enfermedad del brote amarillo" es la enfermedad mas devastadora de los cítricos (Bové, 2006). El HLB se transmite por unas psilas que actuan como vectores muy eficientes, por lo que la difusión de la enfermedad puede ser muy rápida después de su introducción en una zona citrícola determinada. Por ejemplo, el HLB no se conoció en el continente americano hasta principios del siglo XX. En 2004, se describió por primera vez en América, concretamente en el estado de São Paulo (Brasil). En 2015, muchos países de Sudamérica, Centroamérica y Norteamérica se encuentran ya afectados por esta enfermedad y su vector, la psila asiática Diaphorina citri. En Florida, el vector se descubrió por primera vez en 1998 y los síntomas de la enfermedad en 2005. La enfermedad no se pudo controlar y hoy dia, probablemente casi el 100% de los árboles estén infectados, lo que significa que practicamente toda la producción citrícola de Florida ha quedado seriamente cuestionada en sólo unos pocos años. Sin embargo, en el estado de São Paulo (São Paulo State, SPS), la enfermedad ha podido controlarse mediante el manejo adecuado de las plantaciones, lo cual ha sido posible gracias a las características de su industria citrícola. Ello ha supuesto que 200.000 hectáreas tengan menos de un 1% de árboles afectados, en otras palabras, mas del 99% de árboles sanos.