Las enfermedades de las plantas causadas por organismos fitopatógenos representan un problema global que afecta a la producción y seguridad alimentaria en todo el planeta. Su prevención y tratamiento pasa indefectiblemente por el conocimiento de los mecanismos moleculares involucrados en la interacción entre la planta y el patógeno. Nuestro trabajo investiga la relación entre la inmunidad basal y la defensa antiviral a través de la caracterización de los mecanismos implicados y su papel en la susceptibilidad de la planta a la infección. Este estudio fue galardonado con el XIV Premio SEF-PHYTOMA a la mejor Comunicación Oral en el XVIII Congreso de la Sociedad Española de Fitopatología (SEF), que tuvo lugar en Palencia del 20 al 23 de septiembre.

El potencial patogénico de los virus, y en general de cualquier agente infeccioso, depende en gran medida de su capacidad para evadir y/o suprimir la compleja y sofisticada red de estrategias defensivas que conforman el sistema inmune de la planta y cuyo fin es detener la infección antes de que el patógeno colonice al huésped. La primera línea defensiva de las plantas se moviliza cuando la célula vegetal percibe ciertas estructuras y/o compuestos, generalmente de origen microbiano, conocidos como patrones moleculares asociados al patógeno/ microbio (PAMPs/MAMPs, del inglés pathogen/ microbial-associated molecular patterns). Estos patrones son reconocidos por complejos proteicos de la membrana celular llamados receptores de reconocimiento de patrones: PRR, del inglés pathogen recognition receptors (Tena y col., 2011; Zvereva y Pooggin, 2012). La unión de estos ligandos al receptor PRR dispara una cascada de señalización que resulta en cambios en el patrón de expresión de los genes de la planta. Estos cambios persiguen activar respuestas defensivas tales como la síntesis de proteínas y compuestos de defensa, la aclimatación metabólica, la alcalinización del citoplasma, la producción de hormonas de defensa, etc. (Tena y col., 2011). Sobre esta serie de acontecimientos se vertebra la inmunidad basal de las plantas, también conocida como inmunidad desencadenada por PAMP: PTI, del inglés PAMP-triggered immunity.