La degradación de los suelos por causa de la salinización es uno de los problemas más preocupantes a los que se enfrenta la agricultura actual. En contraposición a la solución tradicional de sustituir el sodio del suelo por calcio mediante el empleo de productos conocidos como ?correctores salinos?, el Departamento de I+D de Indalva, S.L. ha diseñado un bioestimulante específico para el estrés salino, basado en componentes con capacidad osmorreguladora. Tal como se ha podido comprobar en los ensayos experimentales realizados, el producto actúa sobre los mecanismos de resistencia a la salinidad del cultivo y mejora las propiedades del suelo, lo que se traduce en mayor desarrollo de los cultivos y de su producción, en condiciones de salinidad.

La salinización de los suelos es uno de los principales procesos de degradación que afectan al suelo (FAO, 2008). De acuerdo con el principio de funcionamiento de la ósmosis de las membranas plasmáticas, si la concentración de sales en el exterior de las células es superior a la del interior, el agua del interior de las células tenderá a salir al espacio intercelular con el fin de igualar las concentraciones, lo que ocasionaría la muerte de las plantas como consecuencia del estrés hídrico. Sin embargo, todas las plantas tienen un mecanismo de ?ajuste osmótico? (Munns y Tester. 2008; Claussen, 2005; Montoliu, 2010) para adaptarse a las condiciones de estrés salino, mediante la síntesis de componentes osmorreguladores, que son capaces de regular la presión osmótica en la célula, evitando que esta se deshidrate. La problemática de esta adaptación osmótica es que la síntesis de estos osmorreguladores provoca una reducción del crecimiento y de la producción, ya que requiere un elevado gasto energético (Mizrahi y col., 1988; Poorter, 2002) y que, además, las señales que envía la planta para producirlos se dan cuando ya es evidente el daño por salinidad (Moftah y Michel, 1987).