Las enfermedades fúngicas de la madera de la vid (EMV) se han convertido en un grave problema para la sostenibilidad de este cultivo. Las principales causas que justifican esta amenaza son: la gran diversidad de hongos patógenos asociados a las mismas, con presencia de infecciones conjuntas en las plantas; el escaso conocimiento de su epidemiología; y la falta de medidas eficaces de control. En este artículo se revisa el conocimiento actual sobre la supervivencia y dispersión de los hongos asociados a las EMV, y cómo estos infectan a las plantas, destacando su relación directa con el desarrollo de nuevas estrategias de control.

Las enfermedades fúngicas de la madera de la vid (EMV) son un problema muy grave que puede comprometer la sostenibilidad de este cultivo en todo el mundo (Armengol, 2015) (Figura 1). Podemos agrupar las enfermedades de la madera en enfermedades que afectan a las plantas jóvenes pocos años después de la plantación (enfermedad de Petri y pie negro) y enfermedades de plantas adultas, que suelen aparecer más tarde en el viñedo ya establecido (yesca, eutipiosis y decaimiento por Botryosphaeria) (MAGRAMA, 2014). Estas enfermedades causan importantes pérdidas de producción y suponen costes económicos adicionales, debido a la necesidad de replantación de las plantas muy afectadas o muertas.