Xylella fastidiosa ees una bacteria fitopatógena de reciente detección en Europa, amenazando seriamente a muchos cultivos leñosos de gran importancia económica y social en España. No tiene tratamientos efectivos y los únicos medios de lucha factibles son la erradicación de inóculos y el control de sus insectos vectores, hemípteros que se alimentan del xilema. Este estudio tiene el objetivo de determinar las poblaciones de hemípteros auquenorrincos presentes en los viñedos del Valle del Ebro y Cataluña para determinar el peligro de dispersión de las bacterias y fitoplasmas que transmiten. Los resultados han mostrado la polifagia y amplia distribución de Philaenus spumarius y la amenaza que existe para muchos cultivos en caso de introducción de la bacteria.

Xylella fastidiosa es una bacteria fitopatógena de crecimiento limitado al xilema, donde se adhiere a las paredes celulares, se multiplica y obtura los vasos conductores, dificultando el movimiento de la sabia y produciendo marchitamiento, necrosis, desecación de ramas y en muchos casos la muerte de las plantas afectadas. X. fastidiosa presenta un amplio rango de huéspedes, habiéndose identificado en cientos de especies vegetales de decenas de familias. Muchas de estas especies no muestran síntomas evidentes, pero sí pueden actuar como reservorios de la bacteria. En especies cultivadas causa enfermedades muy destructivas y de extrema gravedad como "Pierce?s Disease" en vid, "Citrus Variegated Chlorosis" en cítricos, "Phony Peach Disease" en melocotonero, "Plum Leaf Scald" en ciruelo, "Almond leaf scorch" en almendro, y "Olive Quick Decline Syndrome" en olivo, (Purcell, 2002; Martelli 2016). Los síntomas son variables e inespecíficos en función de la planta huésped, siendo los más comunes la marchitez y seca de ramas y hojas, el decaimiento generalizado y la clorosis y el quemado de hojas y brotes (Purcell, 2002). Se han descrito tres subespecies principales, las cuales afectan a un rango distinto de huéspedes (ssp. Fastidiosa, ssp. Multiplex, y ssp. Pauca), con una alta tasa de recombinación genética, lo cual implica que puedan aparecer nuevas cepas y con nuevas afectaciones sobre los huéspedes (Schaad y col., 2004; Denance y col., 2017).