Las características del herbicida glifosato le han convertido en una herramienta fundamental para el control de malas hierbas y conservación del suelo en la agricultura española. La renovación de su autorización está sustentada en los informes científicos de las Autoridades Competentes Europeas y de otras geografías. Desde Monsanto, abogamos por un empleo responsable y sostenible de las formulaciones Roundup.

Las características del herbicida glifosato le han convertido en una herramienta fundamental para el control de malas hierbas y conservación del suelo en la agricultura española. La renovación de su autorización está sustentada en los informes científicos de las Autoridades Competentes Europeas y de otras geografías. Desde Monsanto, abogamos por un empleo responsable y sostenible de las formulaciones Roundup.

El glifosato (N-fosfonometil glicina) es una molécula con acción herbicida, utilizada en el control de malas hierbas en agricultura desde 1974. Las formulaciones que contienen glifosato se aplican en diluciones acuosas sobre la vegetación indeseada que se desea eliminar. Es un herbicida sistémico, que se absorbe a través de las hojas y partes verdes y se trasloca rápidamente hacia los puntos de crecimiento, incluyendo las raíces y órganos subterráneos. Su acción bloquea la actividad de la enzima EPSPS (enolpiruvil sikimato sintasa) que interviene en una vía metabólica en la que se generan aminoácidos esenciales, de modo que su bloqueo paraliza el crecimiento de la planta, que acaba muriendo por inanición. Esta vía está presente en todas las plantas, pero no en los animales, lo que convierte al glifosato en un herbicida de muy baja toxicidad para los animales, incluyendo el ser humano.

Comprar Revista 294 DICIEMBRE 2017