Se puede considerar que un patosistema múltiple es un sistema ecológico que implica la interacción entre diferentes organismos, en el que hay presente un rango de especies parásitas que pueden infectar a un amplio rango de plantas hospedadoras (Voigt y col., 2013). De acuerdo con esta definición, el patosistema generado por Xylella fastidiosa incluye a la bacteria, con todas sus subespecies y grupos genéticos, así como a todas las plantas hospedadoras que son susceptibles de ser infectadas por ella. Como señala el EFSA PLH Panel (2018), “las enfermedades causadas por X. fastidiosa suelen ser el resultado de una interacción compleja entre la bacteria, las plantas hospedadoras (incluyendo las plantas reservorio y las alternativas a cultivos), los insectos vectores y las condiciones medioambientales”. Y, en este complejo patosistema, los insectos vectores juegan un papel fundamental en la infección de las plantas por parte de la bacteria y en la epidemiología de las enfermedades que ésta produce en los cultivos.

Efectivamente, Xylella fastidiosa (Wells y col.) es una bacteria que se transmite entre diferentes especies de plantas hospedadoras por medio de insectos. Un primer aspecto a tener en cuenta es la identificación de aquellas especies de insectos que pueden actuar como vectores de la bacteria. Puesto que X. fastidiosa se localiza en el xilema de las plantas, es lógica la consideración de que los potenciales vectores de esta bacteria sean insectos con un aparato bucal picador-chupador y que se alimenten, por medio de él, de dicho xilema vegetal; aparato bucal que está especializado para penetrar en los tejidos de la planta sin ocasionarle ningún daño, lo que favorece la inoculación de esta bacteria, evitando las barreras naturales de la epidermis vegetal (Morente y Fereres, 2017). Efectivamente, a este respecto, Redak y col. (2004) indicaron que la bacteria se transmite exclusivamente por insectos que se alimentan del xilema vegetal, pertenecientes al orden Hemiptera, suborden Auchenorrhyncha, infraorden Cicadomorpha.

Dentro de este infraorden Cicadomorpha existen tres superfamilias taxonómicas: Cercopoidea, Cicadoidea y Membracoidea; en las dos primeras, todas las especies integrantes se alimentan del xilema de las plantas, mientras que en la tercera, sólo se encuentra la subfamilia Cicadellinae (familia Cicadellidae) con especies que muestran este tipo de alimentación. Por lo tanto, todas las especies de insectos reconocidas actualmente como vectores de X. fasitidosa pertenecen a uno de estos tres grupos de insectos, que son verdaderos ‘especialistas’ en alimentarse del xilema vegetal. Debe mencionarse que existen algunos insectos que se alimentan habitualmente del floema de la planta y que, ocasionalmente, pueden hacerlo también del xilema (como pulgones, mosca blancas y otros), pero nunca se ha determinado que sean transmisores de la bacteria (Morente y Fereres, 2017).

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