Sipcam Iberia S.L. ha desarrollado en los últimos años en España la gama de productos microbianos STILO® µ, bioestimulantes especialmente diseñados por una selección de cepas de bacterias seleccionadas y optimizadas para mejorar el estado nutricional de los cultivos con acción quelante del hierro (Fe) y mejorador de absorción del fósforo (P), mitigar los efectos del estrés hídrico y ambiental o maximizar el metabolismo de azúcares y la absorción de K por parte de los cultivos.

En el suelo existen interacciones entre los organismos, como en cualquier otro ecosistema. Así, existen organismos que se asocian entre ellos o con organismos de diferentes especies, géneros, etc. Estas asociaciones pueden ser simbióticas, parasitarias, patogénicas o mutualistas.

El volumen del suelo que rodea las raíces de las plantas suele tener ciertas modificaciones ambientales. Por ejemplo, la raíz de la planta libera algunos compuestos orgánicos en el suelo como señal de su presencia o es capaz de alterar ligeramente la atmósfera del suelo. Ese volumen de suelo afectado por el desarrollo de la raíz se denomina rizosfera.

En el suelo existen muchos géneros de hongos y bacterias diferentes y con mecanismos para interactuar con las plantas, provocando enfermedades o aprovechando positivamente la presencia de raíces para establecer una relación simbiótica y beneficiosa con las plantas.

Con los avances de la genética y la microbiología, se han podido estudiar muchas bacterias y hongos que tenían relaciones simbióticas con las plantas, más allá de las leguminosas. Por ello, a finales del siglo XX se acuñó el concepto PGPR (Plant Growth Promoting Rhizobacteria, rizobacterias que favorecen el crecimiento vegetal).

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