Las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal (PGPR) aseguran un futuro más limpio, productivo y lleno de posibilidades en el mundo agrícola. Empleadas de manera adecuada, evitan la contaminación por el uso abusivo de fertilizantes y  ofrecen una producción igual a la de estos, estimulando y fortaleciendo a la planta. De esta manera, Bulhnova plantea un cambio fundamental de paradigma en la nutrición para todo tipo de cultivos , reduciendo el impacto ambiental de manera natural gracias a la acción de las PGPR, que son el componente principal de este producto. En este artículo se resalta el gran valor que tienen estos microorganismos para el medio ambiente y para la agricultura. También se discute el efecto potencial y positivo que tiene la aplicación de un biofertilizante como Bulhnova tanto en todo tipo de cultivos como en escenarios extremadamente sensibles e impactados.

Bulhnova es un biofertilizante líquido natural a base de PGPR. Contiene dos cepas registradas en la Colección Española de Cultivos Tipo (CECT) por Probelte, Azospirillum brasilense M3 y Pantoea  dispersa C3. Estas han sido escogidas por su eficacia a la hora de asegurar la biodisponibilidad de los macronutrientes y micronutrientes, además de estimular el crecimiento vegetal (Flores y col., 2010; Del Amor y Cuadra, 2011; Schoebitz y col., 2014; Mengual y col., 2014). Las PGPR promueven de manera natural el crecimiento y la producción vegetal sin necesidad de añadir fertilizantes químicos convencionales. Estos microorganismos participan en el ciclo de los nutrientes en el suelo y en la nutrición de las plantas, aprovechando los recursos presentes. Por la acción de estas rizobacterias, Bulhnova aporta a la planta las cantidades de N-P-K que necesita, además de estimular la producción de fitohormonas y promover el crecimiento vegetal.

Con su aplicación se ve aumentada la actividad biológica del suelo; es decir, incrementa el trabajo de los organismos beneficiosos que intervienen en la solubilización de nutrientes y aumenta su tasa de extracción. A diferencia de Bulhnova, la fertilización química añade cantidades excesivas de nitrógeno, fósforo y potasio. Esta acción genera un importante problema de contaminación. La adición de fertilizantes inorgánicos también puede llevar a problemas como la contaminación de las aguas subterráneas y la eutrofización de las aguas de superficie (Alori y col., 2017).

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