La falta de neonicotinoides autorizados en el tratamiento de semillas y la presión de los pulgones han abocado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a autorizar el uso excepcional de los productos fitosanitarios formulados a base de flonicamida 50% y ciantraniliprol 10% en el cultivo de la remolacha azucarera.
Los pulgones (Myzus persicae y Aphis Fabae) transmiten el virus de la amarillez, que provoca importantes mermas de producción en el cultivo de la remolacha azucarera, que se encuentra en una situación sanitaria crítica, según reconoce el ministerio, que recientemente ha tomado dos decisiones: autorizar la flonicamida en Castilla y León, País Vasco y La Rioja, y el ciantraniliprol en Castilla y León.
La primera autorización, vigente hasta el 13 de julio, permite una aplicación por ciclo de cultivo (durante BBCH 12-20) por pulverización foliar. El plazo de seguridad de este insecticida es de 75 días.
La segunda solo beneficia a Castilla y León, que podrá utilizar los fitosanitarios formulados a base de ciantraniliprol 10% hasta el 12 de agosto. Para evitar en la medida de lo posible la aparición de pulgón y virosis en las plantaciones de remolacha azucarera de la siguiente campaña, el ministerio ha impuesto unas medidas preventivas obligatorias en Castilla y León. Así, tras el levantamiento de la cosecha de remolacha, “se tendrá que realizar un seguimiento otoñal y, a ser posible, invernal, de pulgones con reservorio de virus que puedan quedar en los cultivos adyacentes atractivos para estos insectos, tipo colza o brassicas, y así poder delimitar zonas de alto riesgo de incidencia de esta plaga para que en la campaña siguiente se pueda realizar un control fitosanitario más eficiente”. Serán las autoridades autonómicas las encargadas de realizar una prospección otoñal en la que se analizará una muestra de pulgones capturados por zonas para determinar la presencia de reservorios de virus.
Myzus persicae y Aphis fabae transmiten el virus de la amarillez, que provoca importantes mermas de producción en este cultivo
Además, es obligatoria la eliminación durante el invierno de silos o montones de remolacha que queden en las parcelas tras la recolección y puedan ser posibles portadores de virus, así como la limpieza de restos en los lugares de acopio de la remolacha recolectada. “La comunidad autónoma podrá autorizar prolongar bajo control el período de eliminación de los silos o montones hasta la finalización de la campaña de recolección y mientras no se produzca la brotación de las remolachas amontonadas en aquellas áreas en las que por condiciones climáticas no sea posible su eliminación durante el invierno”.
Por último, no se habrá cultivado el año anterior ni colza, ni cultivos del género brassica en la parcela de remolacha azucarera que se vaya a tratar con productos fitosanitarios formulados con ciantraniliprol 10%.
