El Consejo Europeo ha alcanzado un acuerdo sobre su posición respecto la propuesta de reglamento de la UE sobre la producción y comercialización de Material de Reproducción Vegetal (PRM por sus siglas en inglés), la nueva legislación de semillas y plantas de vivero de la UE. Los trilogos con el Parlamento Europeo y la Comisión que podrían comenzar a principios de 2026.
Las claves del reglamento para el sector obtentor de nuevas variedades vegetales pasan por garantizar tanto la producción de PRM de alta calidad como por la disponibilidad de este material, que es esencial para la sostenibilidad y la competitividad del sector europeo de semillas y plantas. Según destaca la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (Anove), el texto acordado por el Consejo “parece reflejar un enfoque constructivo que mantiene un verdadero mercado interior con normas comunes para operadores y usuarios, manteniendo al mismo tiempo la flexibilidad necesaria para dar cabida a diferentes cultivos, mercados y prácticas innovadoras en mejora genética vegetal”.
“Según nuestra evaluación preliminar, parece que el Consejo ha abordado una serie de preocupaciones técnicas que el sector obtentor tenía con respecto a la propuesta inicial de la Comisión, garantizando aspectos clave para todos los operadores en cuanto a la identidad y la calidad de todo el PRM. Al mismo tiempo, introduce flexibilidad para ciertas especies, productos y nichos de mercados específicos. Por lo tanto, se logra un equilibrio en la consecución de los dos objetivos principales de la legislación: la seguridad y calidad del material de reproducción, por un lado, y la diversidad, por otro. Creemos que esto proporciona un buen punto de partida para las futuras negociaciones con la Comisión y el Parlamento”, valora Antonio Villarroel, director general de Anove.
En un reciente artículo de opinión publicado en Phytoma, la asociación defendía que “esta normativa contribuye a proteger la biodiversidad vegetal y fomentar la innovación, al establecer reglas para el registro y la comercialización de nuevas variedades. De este modo, se asegura que el material vegetal disponible para agricultores y productores cumpla con criterios de identidad, pureza varietal, germinación y sanidad, contribuyendo a la productividad y a la resiliencia del sistema agrícola europeo frente a plagas, enfermedades y el cambio climático”.
















