El Sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF, por sus siglas en inglés) de la Comisión Europea ha interceptado lotes de almendras procedentes de Estados Unidos por la detección de residuos de aflatoxinas que llegan a triplicar el nivel máximo permitido por la normativa. Según la notificación, los resultados analíticos de dichas importaciones de almendras constatan hasta 29,3 µg/kg de aflatoxinas, cuando el residuo máximo de esta micotoxina se establece en 10,0 µg/kg.

Las aflatoxinas son micotoxinas producidas por hongos de suelo del género Aspergillus, principalmente A. flavus y A. parasiticus. Por su alta toxicidad, están reguladas en numerosos alimentos para consumo humano y animal. Ambas especies crecen sobre restos de material vegetal produciendo un gran número de conidios aerovagantes que pueden colonizar y contaminar diferentes cultivos como maíz, cacahuete, algodón y frutos secos, entre otros. En 2018, Phytoma ya publicó un artículo en el que investigadores de la Universidad de Córdoba y la Universidad de Davis (California) revisaban la importancia actual, la etiología, biología y control de este problema emergente en los frutos secos españoles.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia, en plena campaña de recolección de la almendra, que “las importaciones estadounidenses, además de competir sin reciprocidad y sin aranceles recíprocos -porque no tienen que pagar aranceles para entrar en la Unión Europea a pesar de que las almendras europeas sí tienen que pagar un 15% de aranceles para entrar en el mercado estadounidense- incumplen reiteradamente las exigencias en seguridad alimentaria por exceso de residuos de aflatoxinas. Es claramente una competencia desleal que perjudica a los productores y consumidores europeos”.

Ante este nuevo caso notificado en el portal comunitario, la organización agraria presidida por Cristóbal Aguado reclama a la UE que intensifique los controles a las importaciones de almendras estadounidenses para que aquellas que resultan perjudiciales para la salud sean retiradas y no lleguen el mercado.

Asimismo, AVA-ASAJA apela a la industria y a los consumidores a dar preferencia a las almendras de la Unión Europea, que “tienen las máximas garantías de salud respecto al resto del mundo. Nuestras almendras y nuestros productos agrarios en general garantizan los estándares más elevados de trazabilidad, seguridad alimentaria y sostenibilidad medioambiental del planeta, pero no serán rentables si escogemos importaciones foráneas de menor calidad”, remarca el responsable de la sectorial de frutos secos de AVA-ASAJA, José Antonio Ruiz.