El INTIA ha confirmado que todos los ensayos de hortícolas de invierno de la finca experimental de Cadreita (Navarra), que se encontraban en su fase final, han quedado completamente anulados como consecuencia de las inundaciones sufridas en diciembre.

En total, las parcelas afectadas por las riadas suman más de 57.000 m2 de superficie entre hortícolas, cereales y ensayos de riego, a los que habría que añadir otros daños como el vallado. Afortunadamente, la maquinaria y todo el material de abono que permanecía en el almacén de la finca ha podido salvarse al haberse retirado a tiempo ante la previsión de crecida del río. 

Los ensayos de hortícolas de invierno dañados ocupaban una extensión de 8.200 m2 y tenían como finalidad la obtención de resultados de productividad en variedades de puerro, acelga, alcachofa, coliflor, romanesco, brócoli o cardo (algunas con plantaciones en distintas fases y otras con análisis de densidades). Según Jesús Goñi, responsable de fincas de INTIA, “aunque el cien por cien de estos cultivos se han visto completamente afectados en su fase final, podremos rescatar alguna información con los datos tomados a lo largo de los ensayos”. Así, por ejemplo, será posible disponer de alguna información sobre el ciclo de los cultivos (el inicio de la floración o fructificación) o de alguna tolerancia a alguna enfermedad. “El resultado final del ensayo, y sobre todo lo más importante, el índice de productividad de cada variedad, es lo que se ha perdido del todo. Hay un valor intangible de conocimiento totalmente destruido”, reconoce Goñi. 

El ensayo de maíz si podrá rescatarse en un 90%, gracias a que se trata de un cultivo que resiste mejor ante un encharcamiento importante como el de diciembre. Además, esta parcela de 5.000 m2 se encontraba ubicada en una zona más alta, por lo que el cubrimiento del agua ha sido menor. El 10% restante que no se puede recuperar se debe a los daños producidos como consecuencia del arrastre del agua en algunas partes.

El ensayo de alfalfa, con una ocupación de 36.400 m2 y que incluía un ensayo de riego, ha quedado completamente devastado por el agua, principalmente por hallarse en una zona baja que permaneció encharcada durante mucho tiempo. Los daños por la riada se extendieron también a otras parcelas de ensayos con forraje, cebada y trigo, aunque en este último caso hay posibilidad real de que pueda salir adelante en esta campaña. Además, se han tenido que reponer un total de 40 metros de vallado en la entrada de la finca. 

El INTIA ha querido agradecer “la colaboración y solidaridad de todas aquellas personas del municipio de Cadreita que cedieron sus instalaciones para reubicar durante esos días toda la maquinaría y sacos de insumos de la finca”, material que fue previamente retirado ante la previsión de inundaciones en la zona.