Una encuesta europea pone de relieve que, un año después de las protestas masivas de los agricultores europeos, estos se sienten poco apoyados por las instituciones políticas, especialmente cuando se trata de acceder a las nuevas tecnologías necesarias para cultivar de forma sostenible y competitiva.
La encuesta de Ipsos encargada por CropLife Europe, asociación que engloba a los fabricantes europeos de productos de protección vegetal, revela que el 91% de los agricultores europeos sigue insatisfecho con la respuesta política, tanto a nivel comunitario como nacional. A pesar de la atención mediática y la simpatía pública, no perciben suficientes cambios concretos en la política o en los ingresos.
Para esta encuesta, Ipsos entrevistó, entre marzo y abril, a cerca de dos mil agricultores de Francia, Alemania, España, Italia, Polonia, Rumanía, Irlanda, Bélgica y Países Bajos. Los resultados, en líneas generales, reflejan la urgente necesidad de que la UE actúe en respuesta a las principales demandas de los agricultores: reducir la burocracia, garantizar la competencia leal y los márgenes de mercado, facilitando al mismo tiempo el acceso a las herramientas y tecnologías que requiere la agricultura moderna.
Las principales conclusiones de la encuesta son las siguientes:
Presión financiera. El 69% de los agricultores afirma que sus ingresos son insuficientes para mantener sus negocios. Piden simplificar los procesos administrativos y mejorar el acceso a las ayudas financieras.
Acceso a la innovación. El limitado acceso a biosoluciones, biotecnología y herramientas de agricultura de precisión frena el progreso. Ampliar el acceso a estas tecnologías es crucial para mejorar la productividad y la sostenibilidad en las explotaciones.
Carga administrativa. La prioridad número uno para los agricultores de toda Europa es reducir la sobrecarga administrativa. La reducción de la burocracia y la simplificación de los procesos de cumplimiento liberarían tiempo y recursos valiosos en las explotaciones.
Pesimismo sobre el futuro. Más de la mitad de los agricultores están preocupados a largo plazo. Es necesaria una distribución más justa de los beneficios en toda la cadena de valor agrícola para garantizar que los agricultores reciban una compensación justa.
Falta de relevo generacional. Uno de cada cinco agricultores afirma que tiene previsto abandonar la agricultura en los próximos cinco años, y el 5% quiere dejar de hacerlo en tan sólo un año. Es una clara señal de alarma: la agricultura debe ser más viable y atractiva para las generaciones futuras.
“Los agricultores han expresado sus preocupaciones. Ahora es el momento de actuar juntos. Solventar las lagunas tecnológicas y capacitar a los agricultores por parte de la UE ayudaría a construir un futuro agrícola sostenible, competitivo y resistente en todos los países”, subraya Olivier de Matos, director general de CropLife Europe.
“Las preocupaciones de los agricultores españoles son las mismas que sus colegas europeos. Desde AEPLA trabajamos para dar respuesta a estas inquietudes desarrollando soluciones de sanidad vegetal integrales. Junto a los productos fitosanitarios convencionales que han demostrado su seguridad y eficacia, las biosoluciones y la biotecnología agrícola, apostamos firmemente por la agricultura digital y de precisión. El futuro está aquí y la innovación marca nuestro camino. No se trata de una opción, por eso resulta esencial generar las condiciones que favorezcan su desarrollo y no la desincentive”, valora Carlos Palomar, director general de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas.
