Una serie de publicaciones recientes revela que el virus de la mancha del fruto del tomate (ToFBV) está presente también en Francia, Bélgica y Malta. Además, se ha confirmado el papel del ácaro bronceado del tomate (Aculops lycopersici), o vasates, en la transmisión de este patógeno.
La Agencia Francesa de Salud y Seguridad Alimentaria, Medioambiental y Ocupacional (ANSES) ha identificado este virus en seis departamentos, sobre un total de catorce brotes de tomate. En todos los casos, se detectó la presencia de A. lycopersici. Un estudio reciente ha demostrado que esta plaga puede adquirir el virus de plantas de tomate infectadas y transmitirlo a plantas sanas: después de un período de inoculación de cuatro semanas de 38 plantas sanas, trece dieron positivo para ToFBV después de dieciocho semanas. Las plantas infectadas mostraron síntomas foliares que consistían en un ligero mosaico, áreas cloróticas y decoloración.
En Bélgica, ToFBV ha sido detectado en un invernadero de tomates ecológico, en una infección mixta con el virus de la marchitez del tomate (ToMarV) y el virus del tomate del sur (STV). El patógeno ya se había descubierto en el mismo invernadero, en 2022, y todas las plantas fueron destruidas, por lo que se está intentando localizar el reservorio donde podría sobrevivir.
Por otro lado, tras un estudio oficial en todo el país, las autoridades fitosanitarias de Malta también han confirmado el primer hallazgo de este virus, en tres municipios.
ToBFV ya está presente en las principales zonas productoras de tomate de España
En España, la primera constancia de la presencia de ToFBV fue en 2021, en Almería y Murcia, durante un estudio para identificar los virus que estaban infectando a los cultivos de tomate en material vegetal recogido entre 2015 y 2020. Las plantas presentaban un amplio abanico de síntomas: manchas amarillas, clorosis, mosaico y curvado de hojas. Esta sintomatología tan variada se debe a la coinfección simultánea con otros virus agresivos.
ToBFV ya está presente en las principales zonas productoras de tomate de España, según los estudios llevados a cabo por el grupo de Virología del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la Universitat Politècnica de València (IAM-UPV). “En la actualidad, esta virosis supone un alto riesgo fitosanitario debido al aumento de las poblaciones de vasates, debidas fundamentalmente a la reducción del número de materias activas autorizadas y a la baja eficacia de las existentes”, explicó Carmen María Lacasa, del Equipo de Protección de Cultivos, Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental (IMIDA), en la segunda edición de AgroMurcia, donde habló sobre el complejo de virosis en el cultivo del tomate en la Región de Murcia.
Por la diversidad de virus que pueden afectar al cultivo del tomate, Lacasa considera fundamental “adoptar un enfoque integral. Esto implica comprender las características específicas de cada virosis y su interacción, así como sus mecanismos de dispersión y conservación. Además, es crucial identificar y aplicar estrategias de prevención eficaces para minimizar su impacto en la producción”.
