Koppert ha iniciado con éxito los primeros ensayos en campo de su protocolo de control biológico en cítricos frente a Scirtothrips aurantii, una de las plagas más dañinas para la citricultura española en la actualidad.

Los ensayos se basan en la experiencia acumulada en la zona de Huelva, donde ya ha consolidado el control biológico en fresa y en otros frutos rojos, como arándano y frambuesa. La experiencia en fresa ha brindado a Koppert un conocimiento profundo de esta plaga de reciente aparición en España, sobre la que apenas hay bibliografía científica a nivel mundial.

Gracias al trabajo desarrollado en Huelva, Koppert ha identificado los puntos débiles de esta especie, lo que le ha permitido aplicar los conocimientos adquiridos en frutos rojos sobre otros cultivos al aire libre, como cítricos.

Gonzalo García, gerente de Koppert en España occidental y Portugal, asegura que “el control de Scirtothrips en cítricos pasa por un fitoseido”. Tras probar con los distintos depredadores disponibles, la empresa de biocontrol se ha decantado por Amblyseius swirskii, un ácaro depredador ampliamente utilizado en la agricultura para el control biológico de plagas como la mosca blanca y diferentes especies de trips, que se adapta muy bien a las altas temperaturas. “En México llevamos dos años también trabajando en cítricos con muy buenos resultados. Y el año pasado hicimos cosas en Valencia, en caqui, para el control de mosca blanca. No de Scirtothrips, pero es el mismo depredador. Y se vio que en las fincas donde se había soltado swirskii para control de mosca blanca, había mucha menos incidencia de control de Scirtothrips”, explica García

En los ensayos en cítricos, Koppert está realizando sueltas de A. swirskii en sobres que protegen en su interior al ácaro depredador de la intemperie y de la lluvia, lo que facilita que se reproduzca en su interior durante varias semanas. Las nuevas generaciones emergen progresivamente del sobre y se establecen en el cultivo en busca de la plaga como alimento, guiadas por su instinto natural.

En este momento, el objetivo de Koppert es obtener más información en campo para poder desarrollar un protocolo comercial de control biológico, definiendo con exactitud las dosis de suelta recomendadas para cada caso y los momentos idóneos de aplicación para mantener la plaga bajo control y evitar especialmente los daños en fruto que hacen perder valor comercial a la cosecha y, por tanto, causan graves perjuicios económicos a los productores. La actual escasez de plaguicidas químicos autorizados y disponibles en el mercado para el control de estos trips convierten al control biológico de la plaga del Scirtothrips en la gran esperanza del sector citrícola español.

Solo en Huelva, la empresa ya cubre un millar de hectáreas de cítricos con sueltas de este depredador. El responsable de Koppert subraya que basar el control de esta especie solamente en insecticidas químicos “está abocado al fracaso”, y defiende una gestión integrada con enemigos naturales y tratamientos puntuales con materias activas compatibles con la fauna auxiliar.

Desde 2024, la expansión de S. aurantii por las comarcas costeras mediterráneas de la península y Baleares ha sido vertiginosa. En las provincias de Huelva y Sevilla, donde se estableció primero, en 2020, afecta a fresa, frambuesa, mora, arándanos, cítricos, caqui y aguacate. En la Comunidad Valenciana, en un año ya se ha detectado en cítricos, granado, caqui, uva de mesa y aguacate en 25 comarcas de las tres provincias. Una colonización sin precedentes.

El desarrollo de la primera estrategia de control biológico en fresa es fruto de un ambicioso proyecto de investigación desarrollado por Koppert para controlar los trips, tanto los de este género como otras especies de trips que también dañan al cultivo, como Frankliniella occidentalis. Se basa en la combinación de dos enemigos naturales: A. swirskii, que se aplica en el formato exclusivo de sobre aluminizado Swirski Ulti-Mite, y el chinche depredador O. laevigatus, que se utiliza en el formato comercial Thripor-L. Aunque estos dos enemigos naturales son viejos conocidos del control biológico, la empresa destaca que la clave del éxito de su estrategia radica en haber identificado el momento de suelta y las dosis más adecuadas, combinando ambos depredadores.