CHANCRO BACTERIANO "RESINA, GOMOSIS"

· TRATAMIENTOS DE COBRE A CAÍDA DE HOJA

Pese a que la incidencia de esta enfermedad es alta en la mayoría de las zonas, e incluso grave en algunas, los tratamientos de cobre durante el periodo de caída de hojas siguen siendo mínimos. En cerezo, a diferencia de otros frutales de hueso, LA PRINCIPAL VÍA DE INFECCIÓN DE ESTA BACTERIA ES LA HERIDA QUE DEJA LA HOJA AL CAER, por lo que resultan de extraordinaria importancia la aplicación preventiva de cobre que se hacen durante este periodo. La mayoría de las aplicaciones se realizan al final del mismo, tras caer las hojas, cuando las infecciones ya se han producido y por tanto el efecto preventivo se ha perdido.

Productos recomendados.

Hidróxido cúprico 35% WG, 36% SC, 40% WP, 50% WP y 50% WG

Oxicloruro de Cobre 38% SC, 50% WG, 50% WP, 52% SC y 70% SC

Oxido cuproso 40% 01, 50% WP, 75% WG y 80% SC

Sulfato cuprocálcico 12,4% SC, 20% WG, 20% WP, 25% WP

Sulfato de cobre 25% SG

Sulfato tribásico de cobre 19% SC y 40% WG

Existen tóxicos en el formulado Hidróxido cúprico 50% WP. Limitado el consumo de caldo de la aplicación según el formulado y un máximo de 3 aplicaciones por campaña (con un intervalo de 14 días) y un máximo de

7,5 kg de cobre inorgánico/ha/ campaña

· ENMIENDAS CALIZAS

Un contenido adecuado de calcio en los tejidos vegetales, disminuye los riesgos de propagación de esta enfermedad dentro del árbol. Se recomienda aplicar dolomita a razón de 500 Kg/ha todos los años.

· PODA

En las zonas de riesgo se desaconseja que la poda se realice en estas fechas, debiendo retrasarse como mínimo hasta finales de enero.

· PARA LAS NUEVAS PLANTACIONES debe considerarse:

  • Evitar el cultivo en zonas especialmente frías y/o húmedas
  • Evitar el cultivo en zonas de suelos muy ácidos o descalcificados donde no se realicen enmiendas calizas.
  • Evitar la adquisición de plantas de viveros ubicados en zonas de riesgo. Si el material vegetal es de autoabastecimiento se extremarán las precauciones para no coger las "espigas" de árboles afectados
  • Evitar el uso de las variedades más sensibles (Van, Brooks?) en las zonas de riesgo elevado
  • Evitar la formación de árboles excesivamente bajos, injertar como mínimo a 50 cm. del suelo.
  • Se está detectando un incremento de los daños en el punto de injerto, al haberse rebajado notablemente la altura del injerto pero seguirse manteniendo el injerto de "púa". Para injertos bajos, se recomienda utilizar otros sistemas de injerto menos agresivos, como el "inglés"
  • Evitar los suelos con capas freáticas altas que desencadenan periodos temporales de asfixia radicular.
  •  Utilizar patrones bien adaptados a la zona de cultivo, y en nuestro caso Prunus avium ("reboldo", "del país"?)

ROEDORES (RATONES).

Sus daños se incrementan en las parcelas donde se ha reducido o anulado el laboreo del suelo. El otoño es la época en la que suelen producirse los mayores daños, aunque sus efectos no sean visibles hasta el invierno o la primavera.

El patrón de más sensible es Santa Lucía, aunque también se observan daños importantes en el "reboldo" ("del país"...). Es imprescindible mantener la línea de plantación o pies de los cerezos limpios de malas hierbas durante toda la campaña y especialmente durante el invierno.

Uno de los mejores métodos de control, es realizar labores de suelo cruzadas para la destrucción de las galerías. También se recomienda la inundación con agua de las mismas y el uso de rodenticidas localizados en boca de las galerías activas y no cerrarlas.

RODENTICIDAS RECOMENDADOS

Bromadiolona 0,005% BB

Bromadiolona 0,005% GB

Difenacum 0,005% BB

Difenacum 0,005% GB

Difenacum 0,005% RB