Esta enfermedad puede causar daños importantes en albaricoquero, almendro, ciruelo y melocotonero cuando se da la coincidencia de lluvias persistentes y temperaturas suaves en primavera y al final del verano. Los daños consisten en manchas amarillas en el haz de las hojas y de color ladrillo en el envés, pudiendo llegar a producir defoliaciones importantes.

En los frutos no es frecuente llegar a ver daños importantes salvo en los melocotones que se embolsan en sacos de papel como se hace frecuentemente en el Bajo Aragón y otras zonas frutícolas, ya que el fruto dentro de la bolsa se encuentra en condiciones óptimas para el desarrollo del hongo. Por lo tanto, les recomendamos que efectúen tratamientos preventivos cada 2 semanas si se producen lluvias continuadas aunque sean de poca intensidad, así como durante los periodos de rocíos frecuentes, utilizando los siguientes fungicidas:

ciproconazol (También eficaz contra oídio)

mancozeb (También eficaz contra cribado)

maneb (También eficaz contra cribado)

metiram (Solo autorizado en ciruelo)

ziram (También eficaz contra cribado pero no se puede usar después de floración ni en albaricoquero ni en melocotonero.)