Se trata de una mala hierba gramínea localizada recientemente en nuestros arrozales.

La planta tiene tallos de hasta 1 metro de altura, con hojas lineales de color verde claro con el nervio central blanco, siendo muy ásperas al tacto. Presenta una lígula membranosa, coita y truncada. Los nudos están rodeados por una pilosidad característica y son capaces de emitir raíces. Inflorescencia en forma de panícula piramidal alargada de hasta 20 cm de longitud, laxa y sistema radicular rizomatoso.

Biología: Puede comportarse como vivaz o como anual, presenta un ciclo parecido al del arroz, fructifica al final del cultivo y deja caer la semilla precozmente.

De raíces rizomatosas. Emite rebrotes a poca distancia de la planta principal, las ramas próximas al suelo emiten raíces en los nudos dando origen a nuevas plantas. Esta forma de crecimiento acaba formando una maraña de plantas que puede llegar a cubrir el cultivo. Cualquier trozo de planta tiene la capacidad potencial de comportarse como un esqueje.

Control: Es muy importante detectar precozmente su presencia en nuestras parcelas, ya que es muy fácil de controlar mediante arranque cuando las infestaciones son bajas.

En este momento las plantas de Leersia se aprecian con facilidad, presentándose como ejemplares aislados, por lo debe procederse al arranque manual antes de que se formen masas densas Si estos ejemplares no se eliminan sus semillas pasarán a engrosar el banco de semillas de la parcela multiplicando el número de plantas al año siguiente. Las plantas crecen hasta formar una masa densa y enmarañada que llega a cubrir el cultivo siendo muy difícil de eliminar mediante arranque. La circulación del agua puede introducir las semillas por arrastre en las parcelas vecinas. El movimiento de maquinaria contribuye también a su dispersión debiendo tomarse las precauciones adecuadas cuando se trabaja en parcelas muy afectadas.