Se mantienen los ataques de pulgones, aunque se espera que vayan disminuyendo conforme se incrementan las temperaturas y suban las poblaciones de insectos beneficiosos. El utilizar solo productos fitosanitarios y técnicas de aplicación  compatibles con la fauna auxiliar, es fundamental para conseguir mantener los auxiliares y un el control, a largo plazo, de esta y otras plagas, entre las que se encuentran los trips y moscas blancas.

La araña roja (Tetranichus urticae) es otro de los problemas que pueden afectar a las plantaciones de cucurbitáceas y sobre la que algunos auxiliares también juegan un papel esencial en su control a largo plazo.

Algunas especies de lepidópteros están comenzando a dar problemas, especialmente en plantaciones de sandía, siendo fundamental realizar una adecuada vigilancia de su posible incidencia en cada parcela, para intervenir en los casos que sea necesario. Hay que mirar tanto las flores, donde suelen localizarse las primeras orugas de Helicoverpa armigera, como las hierbas y debajo de los frutos, donde pueden estar causando daños varias especies. Para ejercer un buen control, que no siempre es fácil, pueden ser necesarias pulverizaciones líquidas, que actuarán más sobre las orugas presentes en las flores, frutos pequeños y parte foliar, y aplicaciones cebo, con granulados, con un mejor efecto contra las orugas que pueden provocar daños en frutos más desarrollados.

En algunas plantaciones de melón, se han detectado también problemas de doradilla o gusano de alambre(Elateridae), las larvas de un coleópteros, sobre las que es muy difícil actuar cuando el cultivo está desarrollado y han comenzado a verse ya daños en frutos, habitualmente por la parte que está en contacto con el suelo.

En enfermedades fúngicas, siguen destacando las infecciones de mildiu que se han dado en algunas plantaciones de melón. En el caso de invernaderos, es fundamental levantar las bandas y abrir ventanas cenitales para forzar la ventilación. en parcelas que están protegidas todavía con manta térmica, es esencial retirarlas definitivamente cuanto antes y proceder a una aplicación de un antimildiu específico, sobre todo en el caso en que se produzcan nuevas precipitaciones en los próximos días.

 

En el caso del oídio, es importante prevenir las infecciones con la ayuda de  tratamientos de azufre, con preferencia al espolvoreo en los casos que sea posible, mientras que habrá que recurrir a los anti-oídios específicos en el momento que se detecten los primeros síntomas de la enfermedad en nuestra parcela, antes de que el problema esté extendido.