Prácticamente está finalizando el vuelo de la 1ª gen de la plaga en las zonas más cálidas de nuestro país. En campo pueden observarse puestas y en algunos casos, los primeros glomérulos afectando a los racimos. Hay que mantener una vigilancia estrecha sobre la evolución de la plaga para determinar si es preciso o no una intervención contra ella. Recordamos que los tratamientos contra polilla son más eficaces cuando se aplican sobre la 1ª gen, descendiendo la eficacia según se actúa sobre la 2ª o 3ª gen, aumentando el gasto de caldo y de producto fitosanitario, encareciendo así los costes de producción.

Las parcelas que tienen confusión sexual para el control de la plaga, deben mantener la vigilancia sobre la evolución de esta 1ª gen por si fuera necesario apoyar con un tratamiento fitosanitario para alcanzar el control adecuado de la misma.