ÁCARO DEL BRONCEADO.  (Aculops lycopersici)

En la actualidad los ácaros se han convertido en un problema especialmente complejo para las plantaciones de tomate en Invernaderos.

La hembra adulta mide aproximadamente 0,17 mm y el macho 0,15 mm de largo. Color blanquecino o amarillento, en ocasiones con tonalidades anaranjadas.

El daño comienza en la parte baja de la planta, para luego extenderse hacia los estratos superiores. Los tallos atacados adquieren un color bronceado característico y frente a ataques severos llegan a agrietarse. Las hojas también toman tonalidades bronceadas para luego volverse pardas y quebradizas. Los frutos rara vez son atacados, pero si las poblaciones son muy altas llegan a alimentarse de éstos dejándolos oscuros y ásperos.

Para ayudar al manejo de la plaga podemos dar las siguientes recomendaciones:

-        La aplicación de azufre espolvoreado durante las primeras fases de desarrollo de la plantación, es una inestimable ayuda para retrasar las posibilidades de colonización del cultivo por ácaros. Estos espolvoreos se pueden realizar con una cadencia de 10-20 días, sin sobrepasar el límite de 20-40kg/ha recomendado. Las pulverizaciones líquidas pueden ser una opción, aprovechando algún otro tratamiento que se haya de realizar en la plantación para incorporar un azufre mojable, siempre que fuera compatible.

-        Uso correcto de los tratamientos químicos. Los acaricidas necesitan del contacto directo con la plaga para ser efectivos. Por lo tanto será imprescindible para conseguir buenos resultados la utilización de equipos y boquillas adecuados, bien calibrados y manejados, así como una correcta preparación de los caldos y dosificación para que el tratamiento afecte por igual a todas las partes de la planta.

-        Tener en cuenta el estadío de la plaga. Es fundamental a la hora de establecer las cadencias de aplicaciones y combinar las materias activas. Algunos productos actúan contra larvas y huevos mientras otros contra adultos y otras formas no móviles.