En la pasada Campaña se detectó un incremento significativo de población del mosquito en Andalucía y Extremadura, lo que provocó cuantiosas pérdidas económicas. Las estrategias de control, como retrasar la fecha de siembra, la eliminación de rastrojo... se hacen necesarias para frenar esta plaga.

INTRODUCCIÓN

El ‘mosquito del trigo’ o ‘mosca de Hesse’ (Mayetiola destructor Say), es la especie con mayor presencia en la zona occidental de Andalucía. Son el trigo duro y blando su hábitat principal y en el que la hembra es capaz de realizar mayores puestas. Esta preferencia no implica que no lo podamos encontrar en cultivos de cebada, centeno o triticale. En 1896 fue reconocido como plaga en España. Este díptero convive con los cultivos cada Campaña. Se le considera plaga secundaria pero si las condiciones abióticas le favorecen su presencia aumenta notablemente, convirtiéndose en un problema importante para los cereales. Su presencia y severidad ha aumentado notablemente en las provincias occidentales de Andalucía en los últimos años y en Extremadura, sobre todo en su generación de otoño. Hace 3 Campañas (2012-2013) vivimos un aumento de la población de mosquito, debido a las suaves temperaturas, que hizo saltar la alarma, pero gracias a las copiosas lluvias y la bajada de la temperatura a finales del invierno, la plaga se frenó, se recuperó el cultivo y no causó grandes pérdidas. En la pasada Campaña se han repetido similares condicionantes, como la falta de frío y la escasez de lluvias en otoño e invierno, lo que ha disparado los niveles de la población de Mayetiola.

Este aumento de población junto al estrés hídrico, que conlleva déficit de nutrientes, acortamiento del ciclo e incapacidad de recuperación frente a la generación otoñal, han causado pérdidas en la cosecha de cereales de hasta el 80% en algunas parcelas y del 50% de la producción de trigo blando en la provincia de Sevilla (Avance de Superficies y producciones, Septiembre 2016. Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.