Las sustancias básicas pueden describirse como sustancias activas no utilizadas predominantemente como producto fitosanitario, pero que pueden ser de valor para la protección de las plantas y para las cuales el interés económico de solicitar la autorización puede ser limitado.

Las sustancias básicas pueden describirse como sustancias activas no utilizadas predominantemente como producto fitosanitario, pero que pueden ser de valor para la protección de las plantas y para las cuales el interés económico de solicitar la autorización puede ser limitado.

En virtud del Reglamento 1107/2009 (artículo 23), se establecen criterios para su aprobación y se establecen disposiciones específicas para garantizar que dichas sustancias activas, en la medida en que no tengan un efecto nocivo inmediato o diferido sobre la salud humana y animal ni un efecto inaceptable sobre el medio ambiente, puedan utilizarse legalmente en la UE después de haber sido aprobadas como sustancias básicas.

Las solicitudes de sustancias básicas deberán presentarse a la Comisión Europea y, si la evaluación es favorable, se aprueba una autorización para toda la UE por tiempo indefinido.

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