La confusión sexual para el control del melazo de la vid es una técnica novedosa que ha demostrado su eficacia. En este artículo se proporciona una breve revisión histórica de su desarrollo y analiza su adopción a nivel global. Finalmente se describe su situación en el mercado europeo.

El melazo de la vid [Planococcus ficus (Signoret)] es un hemíptero pseudocóccido que se ha convertido en un problema de gran importancia en el cultivo de la vid alrededor del mundo. Podemos encontrarlo en la cuenca mediterránea, Sudáfrica, América del Sur y California. En España es una de las plagas fundamentales del viñedo y se encuentra ampliamente distribuido en las regiones peninsulares vitivinícolas del Mediterráneo, así como en los archipiélagos de Baleares y Canarias.

Su efecto sobre uva de mesa es devastador, ya que los daños que produce afectan directamente a la comerciabilidad de la fruta, motivo por el que supone una de las principales preocupaciones de los productores. Tradicionalmente, los efectos producidos por estas cochinillas no han sido recibidos con gran preocupación en el cultivo de uva para vinificación. No obstante, diversos estudios han mostrado una clara correlación entre su presencia en la cosecha y la pérdida de calidad tanto del mosto como del vino.

El uso de la confusión sexual para el control de este insecto es relativamente reciente, especialmente si la comparamos con la historia de dicha técnica sobre plagas de lepidópteros. No es hasta mediados de los años noventa, cuando esta cochinilla invade los viñedos de California en Estados Unidos, que se dedican esfuerzos concretos al aislamiento de su feromona sexual con el objetivo de facilitar la monitorización de la especie. Dicha sustancia es identificada en 2001 y poco después se suceden los ensayos de viabilidad de confusión sexual empleando formulaciones líquidas (CheckMate® VMB-F de Suterra).

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