La Comisión Europea ha publicado una batería de reglamentos para prolongar, en la mayoría de los casos por un año, el periodo de aprobación de numerosas sustancias activas. El motivo: los retrasos en el procedimiento de renovación más allá de la fecha de expiración de la autorización.

Muchas sustancias activas utilizadas en productos fitosanitarios podían dejar de estar autorizadas antes de que se hubiera tomado una decisión sobre su renovación, por lo que la Comisión ha decidido prorrogar la vigencia de benzovindiflupir, buprofezina, ciflufenamida, fluazinam, flutolanilo, fosfano, lambdacihalotrina, mecoprop-P, mepicuat, metiram, metsulfurón metilo, piraclostrobina, dimoxistrobina y oxamil. En este último caso, ya se disponía de la conclusión de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), pero se había adoptado una decisión sobre su renovación, por lo que se prolonga nueve meses; para el resto de sustancias activas, la prórroga es de un año.

En caso de que la Comisión adopte un reglamento por el que no se renueve la aprobación de una sustancia activa, debe fijar como fecha de expiración la fecha prevista en los anteriores reglamentos o, si fuera posterior, la fecha de entrada en vigor del reglamento por el que no se renueve la aprobación.

Esta situación es bastante habitual. El caso más reciente, y notorio por la importancia de la sustancia activa, es el del glifosato, cuya autorización se amplío un año en diciembre, justo antes de que expirara.