BASF acaba de registrar en España el fungicida Revysol®, el primer azol isopropanol en ser introducido en el mercado nacional. Su registro en Europa ha representado un hito importante para los agricultores europeos, que desde entonces disponen de una herramienta muy potente para controlar las principales enfermedades fúngicas de sus cultivos, incluídas las más agresivas y resistentes, y optimizar la gestión de sus explotaciones.

“Hoy más que nunca los agricultores buscan herramientas innovadoras y sostenibles para mejorar la gestión de su trabajo. Revysol® les permite gestionar su explotación de forma más eficiente, minimizando los riesgos y problemáticas relacionadas con la climatología. Revysol® permite además obtener más y mejores cosechas, lo que maximiza la rentabilidad de su cultivo”, explica Konstantin Kretschun, responsable de la División de Soluciones Agrícolas de BASF en España.

Desde 2019, BASF ha lanzado varios productos a base de Revysol® en diferentes países europeos, como los que tienen uso registrado en el cereal. “Estamos encantados de poder unirnos a esta revolución desde España. Empezaremos en la campaña 2022 con el lanzamiento y comercialización de Revycare®, fungicida que a los beneficios aportados por Revysol® añade los de F500®. Esta conocida materia activa de BASF produce efectos fisiológicos positivos en las plantas (efectos AgCelence®), como un mayor vigor, más peso específico del grano y, en definitiva, una mejor y mayor producción”, sigue Kretschun. “En 2023 será el turno de Revysol® para los frutales y la viña, a los que seguirán los cultivos hortícolas en los años siguientes”.

Para desarrollar Revysol®, BASF ha unido los conocimientos de sus expertos en fungicidas y sostenibilidad con el objetivo de alcanzar una eficacia excepcional y, al mismo tiempo, cumplir con los requerimientos regulatorios más exigentes. “BASF considera fundamental incorporar esta nueva metodología en el desarrollo de nuevas soluciones, para garantizar al mercado el suministro de herramientas para una agricultura sostenible ahora y en el futuro”, afirma Kretschun. “Esta revolucionaria materia activa garantiza a los agricultores la continuidad de un modo de acción fundamental en el control de las enfermedades en sus cultivos, sobre todo considerando la pérdida de autorizaciones de uso de productos ampliamente utilizados en el mercado en las últimas campañas y las que se producirán en los próximos años. Realmente, Revysol® define un nuevo estándar en el control de las enfermedades fúngicas, incluso en presencia de cepas resistentes en el campo. Estoy seguro de que en unos años la llegada de Revysol® se considerará una piedra angular en la lucha contra las enfermedades fúngicas, a la par que lo fue la materia activa epoxiconazol, también descubierta por BASF hace más de veinte años. Sin embargo, el contexto ahora es muy diferente con respecto al 1994: los productos fitosanitarios son objeto de un escrutinio sin precedentes, tanto por parte de los organismos políticos, como de la cadena de suministros alimentarios. Revysol® es nuestra respuesta a las nuevas necesidades y peticiones de los agricultores, de las autoridades y de la sociedad. Y no será la última”, concluye Kretschun.