Sección: 27as jornadas de productos fitosanitarios

La Huerta de Valencia posee una tradición de cultivos hortícolas de las más antiguas de Europa, al menos desde que los romanos se establecieron en el siglo I aC. Actualmente se cultivan toda clase de verduras y frutas como patata (Solanum tuberosum L.), cebolla (Allium cepa L.), sandía (Citrullus lanatus (Thunb) Mansf), escarola (Cichorium endivia L.), chufa (Cyperus esculentus L.), en rotación de cultivos, Tambien se cultivan tomates (Lycopersicum esculentum Mill.), pimientos (Capsicum annuum L.) y pepinos (Cucumis sativus L.). Entre las cucurbitáceas el melón (Cucumis melo L.) ha desaparecido prácticamente debido a una enfermedad que se desarrolla los últimos años conocida como "colapso del melón".

El cultivo más característico de la comarca es el de la chufa, del mismo género y por tanto pariente muy próxima de la tan conocida juncia (C. rotundus L.) una de las hierbas más difíciles de combatir de nuestros huertos cuando llegan los meses de calor especialmente en suelos arenosos.

Las tierras de la huerta de Alboraia, de textura arenosa, producen chufas de alta calidad reconocida desde muy antiguo, unida a la tradicional bebida de verano, la horchata. La ausencia de elementos gruesos en la textura del suelo permite la recolección mecanizada y fácil de los tubérculos de chufa lo que la convierte en una ubicación idónea para tan específico cultivo.

A pesar de que las rotaciones de cultivos son una práctica establecida desde hace mucho tiempo en la comarca de la Huerta, la desinfestación del suelo con bromuro de metilo (BM) ha sido utilizada después del cultivo de chufa para sanear la tierra y especialmente para evitar la invasión masiva de chufas, como mala hierba en los meses de calor que siguen a dicho cultivo.

El objetivo de esta investigación es la búsqueda de sistemas de desinfección alternativos al BM en rotaciones de cultivo en los que participa la chufa de cara a la eliminación de este fumigante tal como establece el Protocolo de Montreal. Evaluar el efecto general de la desinfestación y en particular el control de chufa como mala hierba en la primavera y verano siguientes al propio cultivo de chufa.

En la finca objeto de estudio, después de 3 años de rotación de cultivos que acabó con un cultivo de chufa seguido de patata, se plantea una desinfestación del suelo. Las dimensiones de la finca, ubicada en Alboraia, permiten la aplicación mecanizada, la cual utilizamos con dos dosis de la mezcla 1,3-dicloropropeno 65% y cloropicrina 35%, también el BM se aplica mecánicamente.

Como preparación del último cultivo de patata se hizo una aportación fuerte de estiércol por lo que no es recomendable una segunda aportación de estiércol para solarizar y por otra parte el final del cultivo de patata en el mes de abril permite un cultivo corto de coles hasta el mes de julio para enterrar y solarizar el suelo.

Entre los fumigantes químicos a emplear, el metam-Na es el más conocido sobre todo aplicado con el agua de riego. Las otras formas de aplicación de este fumigante, como la inyección, la pulverización o la incorporación al suelo, requieren maquinaria especial que no suele estar a alcance de nuestros agricultores.

El concepto de biofumigación, empleando despojos de tejidos de brasicas (ANGUS et al, 1994), añade nuevas posibilidades con el uso de productos naturales y poco contaminantes con efectos fungicida, nematocida y herbicida. La solarización, con la cual se obtienen temperaturas relativamente elevadas aumenta la penetración y la acción tóxica de los gases bajo la lámina de plástico. El interés de combinar esta técnica con la enmienda orgánica con despojos de col puede ser de gran interés si encontramos el momento adecuado dentro de nuestras rotaciones de huerta. Esta técnica requiere la disponibilidad de tiempo previo a la plantación para al cultivo y después para la solarización, pero puede adaptarse en determinadas circunstancias a nuestras rotaciones de cultivos.

 

Materiales y métodos

Se prepararon unas sondas biológicas y se procesaron siguiendo la siguiente metodología: se seleccionan plantas de un cultivo de fresa poco desarrolladas y con necrosis vascular producida por Fusarium oxyspporum, pero con un buen sistema radicular y las raíces se cortaron a trozos de unos 3 mm de longitud y se dejaron secar antes de preparar las sondas, para que las estructuras fúngicas pasen a la forma de resistencia como clamidosporas.

Para preparar las sondas se confeccionan unas bolsas de tejido a base de poliamida y se rellenan con 20 g de tierra arenosa y 20 ó 30 piezas de raíces de las que previamente se han seleccionado y cortado.

Cada bolsa se asegura con varías vueltas de un hilo de coser grueso de poliamida y se anuda varías veces con "medios nudos". Entre dos bolsas consecutivas se deja un espacio de unos 2 cm volviendo a dar varías vueltas de hilo y nudos. Al final queda algo parecido a una tira de morcillas (Figura 1).

Cada una de las bolsas se puede separar cortando la porción intermedia, sin tierra, en donde se ata un cordel de poliamida con un nudo de ballestrinque (Figura 2), de manera que podemos garantizar la separación entre las bolsas midiendo sobre el banco de laboratorio la distancia entre los nudos en el cordel. Un nudo simple (medio nudo marinero) marca el nivel del suelo y a la vista, por fuera del suelo, se deja un trozo de hilo de unos 20- 30 cm acabado con una etiqueta para poder localizar con facilidad la sonda después de la desinfestación.

En los tratamientos de solarización se deposita la sonda antes de poner el plástico de acolchado, en el de brásicas se deposita después de la incorporación de sus despojos, para evitar que la rotocultivadora rompa las sondas, procurando no mezclar o cambiar de lugar la tierra (arriba por abajo) para garantizar, si hay un gradiente como es frecuente de humedad, que las condiciones del suelo permanecerán como antes de introducir la sonda.

En los de aplicación a máquina de fumigantes, se dispusieron varias sondas biológicas en cada en cada uno con una separación entre ellas un 50% mayor que la separación de los inyectores de manera que en el caso de coincidir con el itinerario de los mismos, no todas ellas fueran arrancadas. En el momento de la extracción de las sondas se anotó cual había quedado justo en medio entre dos trayectorias de inyectores y cual cerca de alguna de aquellas.

Después de la desinfestación se extrajo la sonda simplemente estirando del hilo visible y en el laboratorio se transfierieron 10 o 20 de los trozos de raíz sobre medio Komada (KOMADA H. 1975). A los 5 días, a temperatura de laboratorio, ya se puede leer el resultado contando los trozos a partir de los cuales se forma una colonia fúngica blancuzca y se comprueba si es preciso, con una preparación microscópica si se trata efectivamente de Fusarium.

Para al cultivo de coles previo a la desinfestación de uno de las tratamientos se empleó el cv. Sentinel, la más abundante, Maraton y Luky, y broculi del cv. Savonarch.

Para el cultivo después de la desinfestación se emplearon plantas de escarola del cv. Elda.

Los fumigantes empleados fueron: bromuro de metilo 98% p/p; metam-Na 40% p/v; y la mezcla de 65% 1,3-dicloropropeno y 35 % cloropicrina (Agrocelhone N).

En ambos tipos de aplicación, manual y a máquina, se empleó cobertura plástica de polietileno de baja densidad

El experimento se estableció después de una secuencia de cultivos de escarola, patata, sandía, cebolla, chufa y patata (que empezó en septiembre de 1998 y acabó a principios de abril de 2001), el 27-abril 2001 se trasplantó un cultivo de col + broculi (para enterrar y solarizar) (Sol+Col) y después se llevó a cabo cultivo de escarola para evaluar los efectos de la desinfectación.

Los tratamientos fueron:

- Sol+Col: solarización después de un cultivo de col, de dos meses, triturado y enterrado antes de la solarización. Después de poner el plástico se regó por debajo.

- Sol+MS: Después de poner el plástico se regó, y una semana más tarde, con otro riego se aplicó metam-Na a la dosis de 72 g/m2 con el agua de riego por inundación debajo del plástico seguido de solarización tardía (del 27 de julio al 30 de agosto).

- MS: Después de poner el plástico se regó por debajo, y una semana más tarde, con otro riego se aplicó metam-Na a la dosis de 144 g/m2 aplicado con el agua de riego pero con una exposición más corta, de tan sólo 10 días después de los cuales se arrancaron los plásticos.

- DicPic50: La mezcla 1,3-dicloropropeno y cloropicrina aplicada por inyección

a máquina, a la dosis de 50 g/m2, el acolchado plástico permaneció puesto

10 días.

- DicPic35: El mismo tratamiento con la mezcla 1,3-dicloropropeno y cloropicrina aplicada a máquina, a la dosis de 35 g/m2, aplicada con la misma técnica del tratamiento anterior.

- Br60Maq: El tratamiento de referencia, a la dosis de 60 g/m2 con cubierta de PE se aplica a máquina de la misma forma que los tratamientos anteriores. El plástico permaneció puesto 5 días.

- Testigo: No desinfestado.

En los tratamientos mediante inyección a máquina, la aplicación se hizo en dos veces, con una semana de intervalo para poder desinfectar en la segunda pasada los pasillos dejados en la primera aplicación.

Para determinar los efectos de la desinfestación de plantó escarola cv. Elda el 12/09/01 y se cultivó hasta su recolección del 21/01/02 al 5/02/02.

El diseño experimental se estableció con tres bloques con una repetición en cada uno en las partes baja, media y alta de la finca respectivamente.

 

Determinaciones realizadas

La estimación del efecto herbicida se hizo midiendo el tiempo de escarda manual en dos épocas, la primera el 31-oct-01 y la segunda el 12-feb-02, se contaron el número de hierbas presentes y se anotaron las especies más frecuentes.

En el momento de la cosecha se pesó una muestra de 20 plantas de cada subparcela, de manera individual y se anotó el número de plantas de deshecho, abandonadas en el campo.

Se tomó una muestra de plantas del desecho, una parte se analizó en el laboratorio por observación en cámara húmeda y se aisló en medio PDA. Otra se analizó en el laboratorio de Virología de la Protección de los Vegetales de la Conselleria de Agricultura Pesca y Alimentación, para determinar la presencia de virus.

Para los estudios estadísticos se utilizó el Análisis de la Varianza en un diseño de bloques al azar; con el test de rango múltiple de Duncan, para una probabilidad p<0.05 se detectaron las diferencias estadísticas entre tratamiento. En las tablas de resultados los tratamientos que no difieren estadísticamente al nivel del 5% llevan asignada la misma letra.

 

Incidencias

Un extremo del plástico de solarización fue arrancado por el viento a los pocos días de comenzar el tratamiento y rápidamente se corrigió volviendo a poner el plástico mencionado.

 

Resultados y discusión

 

Efecto fungicida

El efecto biocida de cada sistema de desinfestación queda reflejado en la Tabla 1, con excelentes resultados a 10 y 20 cm en todos los tratamientos excepto el testigo. Sólo el tratamiento Sol+Col y DicPic35 muestran algún crecimiento fúngico (Fusarium oxysporum) a los 30 cm de profundidad; en el caso de DicPic35 este crecimiento ocurrió en las sondas más alejadas de los inyectores, en medio de dos trayectorias.

 

Efecto herbicida

En el extremo arrancado por el viento a los pocos días de comenzar la solarización aparecieron chuferas (C. esculentus) y juncia (C. rotundus) en el momento de levantar el tratamiento, el resto de la superficie del tratamiento permaneció libre de hierbas. (Figura 3).

Todos los demás tratamientos excepto el testigo aparecían limpios de malas hierbas.

El análisis de la varianza atribuye diferencias significativas (Tabla 2) entre tratamientos en ambas escardas tanto en el coste como en el número de hierbas.

Sin embargo el único tratamiento significativamente diferente por un mayor crecimiento de hierbas es el testigo.

Las especies encontradas en la primera escarda, a finales de Octubre, son fundamentalmente chufera Cyperus esculentus L., juncia Cyperus rotundus L. y también ortiga Urtica dioica L., cerraja Sonchus asper Allioni., verdolaga Portulaca oleracea L, y bledo Amaranthus retroflexus L.

Las especies de hierbas determinadas en la segunda escarda a mediados de Febrero, son fundamentalmente: (Sonchus asper Allioni), (Senecio vulgaris L.), (Malva sylvestris L.), (Capsella bursa-pastoris (L.) Medik. y Diplotaxis erucoides DC.), (Poa annua L.), (Urtica dioica L ), (Chenopodium album L.) (Melilotus indica Allioni) Stellaria media (L.) Villars., Erigeron annuus (L.) Pers. Y Setaria glauca L. Las hierbas del testigo estaban más crecidas y costaban mucho más de eliminar tal como queda reflejado en la Tabla 2.

 

Cosecha

Con respecto a la cosecha de escarola, el peso unitario (Tabla 3) fue de buena calidad en todos los tratamientos con la excepción del testigo, el cual dio escarolas mucho más pequeñas. Pero lo más importante es el % de rechazo que quedó abandonado en el campo, sin cosechar (Tabla 3) el cual fue mucho más elevado en el testigo. El test de Duncan detecta diferencias significativas en ambos parámetros entre el testigo no desinfestado y el resto de tratamientos.

 

Problemas patológicos y rechazo

El rechazo del testigo fue ocasionado por un podrido que se identificó en el laboratorio como Sclerotinia sclerotiorum en cámara húmeda.

También apareció al final del cultivo una sintomatología vírica distribuida a lo largo y ancho de la finca experimental, con una cierta tendencia más importante al sur y disminuyendo hacia el norte de la finca. La sintomatología resultó asociada a virus del bronceado del tomate TSWV (Tomato Spotted Wilt Virus).

El tratamiento más afectado por TSWV, fue el de Sol+Col por la proximidad de un vivero de ornamentales, con un rechazo ligeramente más alto pero sin diferencias significativas con el resto de tratamientos no testigo.

Resulta evidente, por las diferencias de todos los tratamientos con el testigo, que a pesar de la rotación de cultivos tan larga, en la cual han transcurrido cerca de tres años entre dos cultivos consecutivos de escarola, la desinfestación del suelo protege del ataque de enfermedades del suelo como la S. sclerotiorum aunque haya un ataque de virus del bronceado del tomate (TSWV) no controlado por la desinfestación del suelo. El efecto biocida determinado con las sondas biológicas corrobora lo que se observa en los parámetros de producción.

El efecto herbicida de los tratamientos ensayados también resulta tan eficaz como el BM al menos desde el punto de vista estadístico.

La ausencia de diferencias entre la dosis de 35 g/m2 del tratamiento de la mezcla 1,3-dicloropropeno y cloropicrina DicPic35 y la de 50 g/m2 del DicPic50 permite recomendar la dosis más bajas como suficiente para controlar las enfermedades de suelo. No obstante la distribución del fumigante a la dosis baja no garantiza la total destrucción del inóculo cuando queda en medio entre dos trayectorias de los inyectores.

Los tratamientos a base de metam-Na a baja dosis con solarización o a alta dosis con una exposición larga (10 días) bajo el plástico también resultan de interés como alternativa al BM.

El intervalo de tiempo que queda entre un cultivo de patata de primavera y el verano es adecuado para cultivar especies, como algunas variedades de col, para ser enterradas antes de la solarización, y así mejorar el efecto biofumigante de la solarización. El costo de la técnica no es importante, si no valoramos los tiempos de ocupación del terreno entre el último cultivo de patata y el de escarola tal como acostumbra a ocurrir en la huerta en cultivos al aire libre.

El efecto biocida de esta técnica resulta tan eficaz como la del BM, aunque el control de hongos a 30 cm de profundidad puede no ser total.

Hay que señalar el excelente resultado como alternativa de la solarización después de un cultivo de brásicas, sin los problemas que podría comportar la utilización repetida de aportaciones de materia orgánica más rica en nitrógeno.

Con estos resultados se corroboran los resultados de Angus et al (1994) para su uso en nuestro país.

 

Conclusiones

- Los resultados del experimento permiten asegurar que con los tratamientos ensayados hay alternativas suficientes tanto de tipo químico como no químico al BM, para a las rotaciones usuales de cultivo de huerta.

- La dosis de 35 g/m2 de la mezcla 1,3-dicloropropeno y cloropicrina es suficiente y no hace falta emplear la más alta de 50 g/m2 aunque la dosis más alta, de 50 g/m2 mejora el efecto biocida en los perfiles más hondos.

- La solarización después de un cultivo de coles obtuvo un resultado, en todos los aspectos, excelente y comparable al de BM y a los otros tratamientos químicos con el único inconveniente de la larga duración del tratamiento y que no todas las rotaciones pueden incorporar un cultivo de col de primavera.

 

Agradecimientos. A los proyectos INIA SC97-130, OT03-006-C7 Sup.G y IVIA 5501, al laboratorio de Virología del Servicio de Sanidad Vegeta, al Servicio de Análisis Agroalimentario ambos de la Generalitat Valenciana, y a Vicent Vicent (Burra) in memoriam.

 

BIBLIOGRAFÍA

ANGUS, J.F.; GARDNER, P.A.; KIRKEGAARD, J.A.; DESMARCHELIER, J.M. 1994. Biofumigation: isothiocianates released from Brasica roots inhibit growth of the take-all fungus. Plant and soil. 162: 107-112.

KOMADA, H. 1975. Development of a selective medium for quantitative isolation of Fusarium oxysporum, from natural soil. Rev. Plant. Prot. Res. 8: 114-125.

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