En los últimos años, los vehículos aéreos no tripulados (UAV) han demostrado su capacidad para ayudar al sector agrícola en tareas como conocer el estado nutricional del cultivo, detectar plagas y enfermedades de forma temprana o incluso programar riegos de precisión mediante imágenes térmicas. Este artículo describe el prototipo de pulverizador para drones ATHOS (Aerial Treatment for High Orchard Spraying), desarrollado por técnicos de DRONSAP y de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla y diseñado íntegramente para tratamientos a ultra-bajo volumen. Este tipo de labores pueden suponer ahorros considerables en insumos, generando aplicaciones eficientes y pudiendo contribuir a evitar riesgos como la exposición de los operarios a los pesticidas durante los tratamientos.

En los últimos años, los vehículos aéreos no tripulados (UAV) han demostrado su capacidad para ayudar al sector agrícola en tareas como conocer el estado nutricional del cultivo, detectar plagas y enfermedades de forma temprana o incluso programar riegos de precisión mediante imágenes térmicas. Este artículo describe el prototipo de pulverizador para drones ATHOS (Aerial Treatment for High Orchard Spraying), desarrollado por técnicos de DRONSAP y de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla y diseñado íntegramente para tratamientos a ultra-bajo volumen. Este tipo de labores pueden suponer ahorros considerables en insumos, generando aplicaciones eficientes y pudiendo contribuir a evitar riesgos como la exposición de los operarios a los pesticidas durante los tratamientos.

La prevención en la aparición de insectos y otros vectores de enfermedades juega un papel crucial en el manejo de plagas actual. Si bien existe una amplia preocupación por las consecuencias ambientales negativas que pueden derivar de la aplicación de pesticidas, herbicidas y otros fitosanitarios en forma líquida, la pulverización sigue siendo la forma más común para su aplicación debido a su bajo coste y su eficiencia.  Los implementos y tecnologías utilizados para este tipo de aplicaciones han permanecido relativamente sin cambios significativos durante los últimos años. Esto ha dejado margen para investigar en mejoras en la pulverización de precisión, buscando un cambio en la forma en que se aplican estos productos fitosanitarios. De este modo, pese a que el uso de los pulverizadores hidráulicos e hidroneumáticos como implementos junto al tractor agrícola está indiscutiblemente implantado en aplicaciones convencionales de herbicidas, pesticidas y plaguicidas, la tecnología dron en los últimos años ha demostrado su utilidad en agricultura y control de vectores, no sólo para la observación y detección, sino también para el manejo de cargas útiles, incluida la aplicación de agroquímicos. Las tareas de aplicación de estos inputs mediante drones presentan un reto técnico considerable, en el que el comportamiento de la carga de pago resulta muy diferente y la demanda de potencia es significativamente mayor si se comparan con las habituales tareas de captación de información mediante sensores o cámaras. En este tipo de aplicaciones, los drones del tipo multi-rotor presentan una serie de ventajas frente a los de ala fija o las avionetas utilizadas en los tratamientos aéreos, como son su flexibilidad y maniobrabilidad en patrones de vuelo complejos, la no necesidad de contar con una amplia zona para el aterrizaje/despegue y la posibilidad de realizar vuelos estacionarios sobre puntos determinados del terreno.

Comprar Revista 293 NOVIEMBRE 2017