El uso de cubiertas herbáceas en el suelo del cultivo del olivar es un método eficaz para solucionar el problema de la erosión. Con el objetivo de ir buscando especies de uso potencial en la implantación y mejora de estas cubiertas, se ha experimentado, bajo condiciones de laboratorio, la capacidad de germinación que presentan 23 especies de ciclo anual, frecuentes entre la flora arvense y ruderal del cultivo. Los mayores porcentajes de germinación pertenecen a especies de la familia Poaceae (96,33%), seguidas de las familias Papaveraceae y Asteraceae, con porcentajes de germinación media del 50% y 48,5% respectivamente.

Aunque el uso de cubiertas herbáceas en el olivar es una técnica cada vez más extendida en el manejo del cultivo, es cierto que muchos agricultores encuentras serias dificultades para su implantación, bien por la presencia de suelos excesivamente erosionados, por un exceso de compactación de los mismos, por olivos situados en zonas de altas pendientes, falta de banco de semillas, etc. Ante esta problemática es necesario ensayar con diversas especies de nuestra flora arvense y ruderal, de ciclo anual, que puedan ser de interés para formar parte de estas cubiertas herbáceas. Un primer paso puede ser su ensayo en cámara de germinación, y en función de su respuesta a la germinación controlada, seleccionar aquellas que podrían ser utilizadas en futuros ensayos de jardín experimental y campo.

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