La aplicación de fitosanitarios en olivar deberá sufrir importantes mejoras para que los tratamientos, cada vez más restringidos, resulten eficaces y eficientes, consiguiendo la protección del cultivo y, a su vez, la reducción de riesgos para el medio ambiente y los consumidores. Los aspectos donde es necesario actuar desde el punto de vista de la aplicación es en la maquinaria de tratamientos y en la correcta dosificación del producto.

La aplicación de fitosanitarios en olivar deberá sufrir importantes mejoras para que los tratamientos, cada vez más restringidos, resulten eficaces y eficientes, consiguiendo la protección del cultivo y, a su vez, la reducción de riesgos para el medio ambiente y los consumidores. Los aspectos donde es necesario actuar desde el punto de vista de la aplicación es en la maquinaria de tratamientos y en la correcta dosificación del producto.

El G.I. AGR-126 de la Universidad de Córdoba ha actuado sobre estas dos ámbitos desarrollado equipos adaptados a las condiciones particulares de las tipologías más comunes y difíciles del olivar y buscando desarrollar su primer sistema de dosificación con fundamento científico.

La Unión Europea vive una revolución en materia de aplicación de fitosanitarios desde la publicación de la Directiva 2009/128/CE de uso sostenible de plaguicidas cuyo propósito es la reducción de la cantidad de productos fitosanitarios vertidos al medio ambiente. España es, de los países de la CE, el principal consumidor de agroquímicos, entre los que destacan los fungicidas que suponen más del 50%. Estos suelen ser inorgánicos, principalmente sales cúpricas, por su alto consumo en olivar. Se prevé que la reglamentación europea limité el uso del cobre en los próximos años, permitiendo la aplicación de dosis muy inferiores a las actuales.

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