El control biológico clásico consiste en la introducción de enemigos naturales desde la zona de origen de la plaga. Este método de control fue utilizado con éxito en la citricultura mediterránea para mejorar la gestión de diversas plagas a lo largo del siglo pasado. Sin embargo, las nuevas reglamentaciones nacionales e internacionales dificultan la introducción de especies exóticas y en los últimos 25 años sólo se ha introducido un parasitoide. La llegada del psílido Trioza erytreae (Del Guercio) (Hemiptera: Psyllidae) y del pseudocóccido Delottococcus aberiae (De Lotto) (Hemiptera: Pseudococcidae) a nuestros cítricos parece haber cambiado esta situación.

 

El psílido africano de los cítricos T. erytreae fue detectado en el noroeste de la Península Ibérica en 2014. Este psílido es la principal amenaza para la industria de los cítricos porque transmite el huanglongbing (HLB) o ‘greening’, una enfermedad incurable de los cítricos que causa grandes pérdidas económicas. La contención del vector es clave para reducir el riesgo de establecimiento del HLB en aquellas áreas donde los vectores están presentes sin la enfermedad, como es el caso de los cítricos europeos. En este contexto, se ha iniciado un programa de control biológico clásico para explorar la posibilidad de introducir parasitoides desde el lugar de origen de T. erytreae, el África subsahariana.

Durante 2017, se muestrearon las principales áreas productoras de cítricos de Sudáfrica donde se estudió el complejo de parasitoides y su abundancia relativa. Tamarixia dryi (Waterston) (Hymenoptera: Eulophidae) fue el parasitoide más abundante seguido por otra especie del género Tamarixia que no se había descrito hasta el momento. Como paso previo a la introducción de T. dryi, se evaluó su especificidad sobre once especies de psílidos presentes en la cuenca mediterránea y Canarias, incluidas cinco especies del género Trioza. Nuestros resultados demuestran que T. dryi es un parasitoide altamente específico y su introducción, liberación y establecimiento en Europa dentro del programa de control biológico clásico de T. erytreae no debería afectar a otras especies de psílidos.

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