Tras más de 60 años de aplicación continuada y repetida de un número reducido de materias activas insecticidas para el control de la mosca del olivo, este temible díptero, que es el principal factor biótico de reducción de la calidad del aceite de oliva, aún causa enormes pérdidas en el sector oleícola. En la actualidad se promulga en el seno de la UE la búsqueda de nuevos métodos de control de plagas que se ajusten a los criterios de sostenibilidad, aspecto crucial en el caso de la mosca del olivo, debido a la alarmante ausencia de alternativas a los insecticidas químicos de síntesis.

El presente trabajo presenta un método de control del tefrítido eficaz, viable económicamente, y respetuoso con el medio ambiente basado en aplicaciones al suelo debajo de la copa del árbol de la cepa EAMa 01/58-Su del hongo Metarhizium brunneum dirigidas a larvas de tercer estadio de B. oleae en otoño, cuando saltan al mismo para pupar, lo que permite reducir la generación de la mosca en primera entre el 50% y el 70%. La eficacia del método se comprobó en el campo durante varias campañas agrícolas tanto en el sur como en el norte de España, además de su seguridad alimentaria y ambiental. Por fin, el salto hacia el mercado parece ser viable a medio plazo a través de un proyecto de compra pública innovadora.

Comprar Revista 310 JUNIO-JULIO 2019