A punto de finalizar, La Unió Llauradora valora la campaña del caqui como “bastante irregular y sin cumplir las expectativas previstas tras la del desastre de la dana”. El balance está marcado por la incidencia de plagas como el cotonet y la mosca blanca, que ha provocado un elevado volumen de destríos y unos altos costes de producción. “Las expectativas iniciales no se han cumplido finalmente, con una cosecha inferior respecto a las primeras previsiones ante la reducción de los calibres y el menor aprovechamiento comercial, y con una fuerte afección de las plagas. Necesitamos herramientas para combatir las plagas en el caqui, pues cada vez disponemos de menos materias activas. Si no logramos controlarlas, el futuro no es demasiado halagüeño”, advierte el responsable del sector del caqui de la organización agraria, Ximo Madramany.
Los daños provocados por pseudocóccidos como Pseudococcus longispinus y P. viburni son tanto directos como indirectos. Su alimentación sobre el floema produce efectos directos, como el debilitamiento de los árboles, la caída de hojas y la reducción del vigor vegetativo. La propia presencia de colonias de pesudocóccidos sobre frutos también deprecia el valor comercial de éstos. Los daños indirectos, por otro lado, se deben a la abundante excreción de melaza, que favorece el desarrollo del hongo conocido como negrilla, ensuciando hojas y frutos, y disminuyendo significativamente el valor comercial del producto, especialmente dado el elevado nivel de exigencia de los mercados a los que se destina la mayor parte de la producción. “Tras una década de convivencia con los cotonets en caqui, su gestión continúa siendo todo un desafío. A nivel regional, después del incremento continuado de los daños asociados a cotonets durante las primeras campañas, se han sucedido campañas en las que la incidencia decrecía o aumentaba sin unas causas definidas capaces de explicar estos cambios”, explica César Monzó, entomólogo del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, en un artículo publicado recientemente en Phytoma.
Al igual que los cotonets, las moscas blancas ocasionan daños al alimentarse del floema y provocar el debilitamiento de las plantas. Además, la excreción de melaza también favorece el desarrollo de negrilla, lo que disminuye la capacidad fotosintética de las hojas y reduce la calidad comercial del fruto. En la Comunidad Valenciana se han identificado dos especies principales de mosca blanca asociadas al caqui: Dialeurodes citri y Paraleyrodes minei.
Tras una década de convivencia con los cotonets en caqui, su gestión continúa siendo todo un desafío
En cuanto a los precios, La Unió detalla que las cooperativas todavía no han liquidado y los comercios han pagado una media de entre 0,40 y 0,50€/kg. Las bajas cotizaciones en la parte central de la campaña han lastrado el resultado final. Las compras de kaki se iniciaron pronto y con cotizaciones buenas, alrededor de 0,55 euros por kilo, pero desde finales de octubre hasta diciembre, durante aproximadamente cinco semanas del tramo central, los precios se desplomaron de manera significativa. “En las últimas semanas, han repuntado hasta situarse en niveles más favorables, aunque con un impacto más limitado al encontrarse la campaña prácticamente finalizada. Podrían ser unos precios de la campaña incluso aceptables, pero el problema es que, ante el gran número de destrío y la subida de costes, los ingresos siguen muy mermados para los agricultores”.
Esta semana, La Unió ha celebrado sus III Jornadas del Caqui en Benimodo, con más de 80 productores que han conocido los principales problemas del sector, con dos ponencias a cargo de César Monzó y Mariana Albertazzi, también investigadora del IVIA, sobre el desarrollo de estrategias de gestión integrada de moscas blancas y los nuevos retos para la gestión de los cotonets en el caqui. Mateu Chilet, de la empresa Genesis Fresh, presentó la nueva variedad de caqui protegida Ribera Sun. La directora general de producción agrícola y ganadera de la Conselleria de Agricultura, Mª Àngels Ramón-Llin; la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Benimodo, Mª José Martínez y el secretario general de La Unió, Carles Peris, fueron los encargados de inaugurar esta jornada financiada por la Diputación de Valencia, con la colaboración del Ayuntamiento de Benimodo, el IVIA y Genesis Fresh.
