El trampeo masivo surgió en España en los años noventa como un sistema alternativo y eficaz al uso extensivo de aplicaciones de insecticidas, que hasta entonces se planteaban como única estrategia abordable para el control de moscas de la fruta. Los programas de pulverización de insecticidas, ya fueran aéreas o localizadas, acababan provocando desequilibrios en los sistemas agrícolas, perjuicios en la fauna útil y riesgos tanto en la salud del aplicador como del consumidor final. El uso de atrayentes alimenticios líquidos como Cera Trap® confiere dos ventajas añadidas. Por un lado, los atrayentes líquidos no necesitan, ni en su formulación ni en su uso, el empleo de ninguna sustancia insecticida. Por otro lado, puesto que funcionan por emisión de compuestos volátiles proteicos, suelen atraer mayoritariamente individuos hembras (agente reproductor y responsable del daño en la fruta), a diferencia de compuestos de feromonas sexuales que atraen mayoritariamente a machos.

En comparación a un programa de tratamientos reiterados de insecticidas, la estrategia de captura masiva con Cera Trap® consigue reducir significativamente el nivel de plaga de la parcela, así como los daños en fruto incluso a un nivel inferior que el programa estándar insecticida (ej. Piretrinas de síntesis), con la ventaja de reducir a la vez los residuos químicos, la generación de resistencias, así como el coste económico y medioambiental de la gestión de materias activas insecticidas. En los últimos tiempos, el sistema de trampeo masivo ha ido sustituyendo al programa de aplicaciones recurrentes de insecticidas, presentándose como una herramienta complementaria dentro de la gestión integradas de plagas (IPM) y ofreciendo una opción eficaz y económicamente viable para el óptimo control de las moscas de la fruta.

Para comprender la introducción de la técnica del trampeo masivo en el control de la mosca del Mediterráneo hay que hacer referencia al pasado de la citricultura en el levante español, ya que fue aquí donde se implementó por primera vez esta técnica de cultivo. En la segunda mitad del siglo XX la citricultura fue un importante motor para el desarrollo económico en España. La Administración ayudaba al Sector de diferentes maneras y una muy importante era para el control de la mosca de la fruta o del Mediterráneo (Ceratitis capitata Wied.). Esta ayuda consistía en una información exhaustiva al agricultor por parte del Servicio de Extensión Agraria y en los tratamientos aéreos periódicos con insecticidas y proteínas hidrolizadas durante la época de maduración de las naranjas y mandarinas.

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